Japón al límite demográfico: la natalidad toca mínimos históricos en 2024

18 Jun 2025

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Evolución de la natalidad en Japón (2010-2025) y perspectivas futuras

Japón ha experimentado un descenso sostenido de su tasa de natalidad desde 2010 hasta la actualidad. La tasa de natalidad (número de nacimientos por cada 1.000 habitantes en un año) se encontraba ya en niveles bajos al inicio de la década de 2010 y ha caído aún más en años recientes, alcanzando mínimos históricos. A continuación, se presenta la evolución de este indicador, las causas multifactoriales detrás de su descenso, las proyecciones a futuro sobre la demografía japonesa, y un contraste con Nigeria –un país cuya natalidad sigue una tendencia opuesta– para contextualizar estas cifras.

Evolución reciente de la tasa de natalidad en Japón (2010-2023)

En 2010, Japón registraba 8,5 nacimientos por cada 1.000 habitantes, lo que reflejaba una natalidad ya reducida datosmacro.expansion.com. A lo largo de la década, la cifra se mantuvo en torno a 8‰ durante algunos años, pero comenzó a descender de forma más pronunciada a partir de mediados de la década de 2010. Para 2015 la tasa había caído a ~8,0‰, y luego bajó a 7,0‰ en 2019 datosmacro.expansion.com. El declive continuó en los años siguientes: en 2020 la tasa era de 6,8‰ datosmacro.expansion.com, y en 2023 alcanzó apenas 6,0‰, uno de los valores más bajos del mundo datosmacro.expansion.com. En paralelo, el índice de fecundidad (número promedio de hijos por mujer) japonés ronda solo 1,2–1,3 hijos por mujer en los años recientes datosmacro.expansion.com, muy por debajo del nivel de reemplazo generacional (~2,1 hijos por mujer necesario para mantener estable la población) datosmacro.expansion.com.

Este descenso sostenido se refleja también en el número absoluto de nacimientos. Japón venía registrando en torno a 1 millón de nacimientos anuales a inicios de la década de 2010, pero la cifra cayó por debajo de ese umbral a partir de 2016. En 2022 se alcanzó un hito preocupante: por primera vez desde que hay registros (1899), los nacimientos anuales cayeron por debajo de 800.000 bebés swissinfo.ch. Tan solo un año después, en 2023, nacieron alrededor de 758.000 niños, y en 2024 la cifra provisional fue de 720.988 nacimientos, marcando nueve años consecutivos de caídas y el nivel más bajo en 125 años elpais.com. En otras palabras, la natalidad japonesa tocó mínimos históricos recientes, y por cada recién nacido hubo más de dos fallecimientos en 2024 elpais.com – evidencia de una pronunciada disminución natural de la población.

 


Estadísticas demográficas Japón

La gráfica muestra la tendencia demográfica de Japón desde mediados de la década de 2000 hasta 2024. Se observa el descenso drástico en el número anual de nacimientos (línea roja) frente al aumento de las defunciones (línea celeste), ampliando la brecha entre nacimientos y muertes. También se aprecia la caída en el número de matrimonios (línea morada), un factor ligado a la baja natalidad.

Causas del descenso de la natalidad en Japón

Diversos factores económicos, sociales y culturales han contribuido a la caída de la natalidad en Japón. A continuación, se resumen los principales:

  • Factores económicos: Japón arrastra décadas de estancamiento salarial y precariedad laboral. Los sueldos reales apenas han crecido en los últimos 30 años, y los jóvenes enfrentan empleos más inestables y peor remunerados que las generaciones previas swissinfo.ch. Esto ha mermado la confianza de las nuevas generaciones en el futuro económico –un economista lo describe como una “visión negativa del futuro”–, desalentando la formación de familias swissinfo.ch. Además, el alto costo de vida y de la
    infobae.com.
  • Factores sociales: Han cambiado las prioridades y estilos de vida de los japoneses jóvenes en comparación con las de sus padres. Hoy en día, muchos jóvenes retrasan o evitan el matrimonio y la paternidad, dando más importancia al desarrollo personal y la carrera profesional. Las encuestas muestran una creciente reticencia de las nuevas generaciones a casarse o tener hijos, en buena medida debido a las pobres perspectivas laborales y a lo oneroso que resulta formar un hogar infobae.com. Estos cambios sociales implican que menos parejas estén dispuestas (o se sientan capacitadas) a tener hijos. La pandemia de COVID-19 exacerbó temporalmente esta tendencia, reduciendo aún más el número de matrimonios en 2020-2021, lo que a su vez impactó la natalidad nippon.com.
  • Factores culturales y de género: La sociedad japonesa mantiene roles de género tradicionales que hacen difícil compaginar trabajo y familia, especialmente para la mujer. La carga de la crianza y las tareas del hogar recae desproporcionadamente en las madres, mientras que la participación de los padres es limitada; por ejemplo, más del 80% de las mujeres toman licencia por maternidad, frente a solo ~14% de los hombres, lo que ilustra un reparto desigual de responsabilidades familiares infobae.com. Este desequilibrio y la falta de apoyos suficientes (guarderías, flexibilidad laboral, etc.) llevan a muchas mujeres a posponer o limitar la maternidad para no sacrificar su carrera. Por otro lado, existe una norma cultural muy arraigada: tener hijos fuera del matrimonio es inusual y socialmente desaprobado. Consecuentemente, el descenso en el número de matrimonios (solo ~500.000 bodas en 2024, una cifra baja para la población de Japón) se traduce directamente en menos nacimientos nippon.com. En resumen, mientras no aumente la cantidad de parejas que se forman (y mientras no cambien ciertas actitudes conservadoras sobre familia y género), será difícil revertir la tendencia de baja natalidad, incluso con incentivos económicos.

Proyecciones futuras e impacto demográfico-económico en Japón

Las proyecciones oficiales y académicas pintan un panorama desafiante si la tendencia de baja natalidad persiste. El propio Gobierno japonés y expertos demográficos anticipan una drástica reducción de la población en las próximas décadas. La población total de Japón alcanzó un máximo de ~128 millones de habitantes en 2010 y desde entonces comenzó a descender nippon.com. Según el Instituto Nacional de Investigación de Población y Seguridad Social de Japón, el país podría caer a unos 107 millones de habitantes en 2040 (20 millones menos que hoy) y bajar de los 100 millones para 2050, rondando los 97 millones nippon.com. Otras estimaciones llegan aún más lejos: de mantenerse la situación, Japón podría perder aproximadamente un 30% de su población para 2070, situándose en solo ~87 millones de habitantes infobae.com. Estas cifras reflejan una sociedad que, en ausencia de cambios, envejecerá y encogerá aceleradamente en el transcurso del siglo XXI.

Cabe destacar que la caída de la natalidad ha sido más rápida de lo previsto por los demógrafos. Por ejemplo, se calculaba que el número de nacimientos no bajaría de 700.000 anuales antes de 2038, pero los datos recientes sugieren que Japón podría romper ese umbral mucho antes de lo anticipado elpais.com (de hecho, es muy probable que las cifras finales de 2024 –aún preliminares– queden por debajo de 700.000). Este declive más acelerado aumenta la urgencia de abordar el problema.

Desde el punto de vista demográfico, Japón se enfrenta a una población extremadamente envejecida. Actualmente, solo cerca del 11–12% de los japoneses tienen menos de 15 años, mientras que alrededor del 29% tiene 65 años o más swissinfo.ch – una distribución etaria invertida respecto a la de países más jóvenes. Cada año nacen muy pocos niños en comparación con el número de personas que envejecen o fallecen; en 2024, por ejemplo, hubo más del doble de muertes que nacimientos en el país elpais.com. Esta situación conlleva problemas económicos serios: la base de trabajadores jóvenes disminuye al tiempo que crece la cantidad de jubilados, lo que dificulta financiar el sistema de pensiones y los gastos de seguridad social para la tercera edad elpais.com. El gobierno, ya altamente endeudado, siente una creciente presión fiscal por el aumento del gasto en cuidados de salud y prestaciones para ancianos. Asimismo, una fuerza laboral menguante supone menor potencial de crecimiento económico y productividad en el futuro nippon.com, lo que puede erosionar la competitividad del país. Incluso se ha advertido que en algunas regiones la combinación de baja natalidad, envejecimiento y despoblación amenaza la viabilidad de comunidades locales (por falta de gente joven que sostenga la economía y los servicios) nippon.com. En palabras del primer ministro Fumio Kishida, Japón se encuentra “al borde de no poder seguir funcionando como sociedad” si no se revierte esta tendencia infobae.com.

Frente a esta “emergencia silenciosa”, el Gobierno japonés ha emprendido medidas para intentar elevar la natalidad: aumentos en los subsidios por hijo, apoyo a educación preescolar, facilidades para viviendas familiares, creación de una Agencia de la Niñez y Familias, e incluso bonos a parejas jóvenes infobae.com infobae.com. Para 2024 se ha destinado el presupuesto más alto hasta la fecha en políticas de infancia (equivalente a unos 34.000 millones de dólares) infobae.com. No obstante, muchos expertos señalan que los incentivos económicos por sí solos no bastan para resolver el problema infobae.com. Recomiendan abordar reformas estructurales: mejorar las condiciones laborales de los jóvenes, facilitar la conciliación trabajo-familia (por ejemplo, fomentando que más padres tomen licencia de paternidad), reducir la brecha de género y flexibilizar ciertas normas sociales. En paralelo, algunas voces sugieren considerar cambios en políticas de inmigración o de apoyo a nuevas formas de familia, aunque estos temas han enfrentado resistencia política hasta ahora swissinfo.ch. El desafío demográfico de Japón, por su magnitud, requerirá probablemente un enfoque integral que combine mejoras económicas, sociales y culturales para lograr que más familias se animen a tener hijos.

Comparación con Nigeria: dos tendencias opuestas en natalidad

Para contextualizar la situación de Japón, resulta útil compararla con la de un país cuya tasa de natalidad es opuesta. Un ejemplo destacado es Nigeria, el país más poblado de África, donde la natalidad se mantiene muy alta. A continuación se contrastan algunos datos clave de la evolución y las perspectivas de ambos países:

  • Japón: Tasa de natalidad extremadamente baja y en declive. Pasó de ~8,5‰ en 2010 a apenas 6,0‰ en 2023 datosmacro.expansion.com datosmacro.expansion.com. En consecuencia, su fecundidad se sitúa en solo ~1,2 hijos por mujer datosmacro.expansion.com. Con ~124 millones de habitantes en 2023, Japón ha entrado en crecimiento negativo (su población disminuye cada año) y se proyecta que seguirá reduciéndose en las próximas décadas. Para mediados de siglo, Japón podría tener del orden de 97 millones de habitantes (por debajo de los 100 millones) nippon.com, dado el continuo envejecimiento y la baja natalidad. Esta contracción demográfica coloca a Japón ante retos económicos y sociales considerables, como ya se describió.
  • Nigeria: Tasa de natalidad muy alta, aunque con ligera tendencia a la baja en años recientes. En 2010 Nigeria registraba cerca de 42‰ (nacimientos por 1.000 hab.), y aun para 2023 mantenía alrededor de 33‰, una de las más elevadas del mundo datosmacro.expansion.com datosmacro.expansion.com. Cada mujer nigeriana tiene en promedio 4,5–6 hijos a lo largo de su vida datosmacro.expansion.com, reflejando una fecundidad varias veces superior a la japonesa. Esta natalidad robusta impulsa un rápido crecimiento poblacional: Nigeria (con unos 233 millones de habitantes en 2024) prácticamente duplica su población cada 30 años. Las proyecciones de la ONU indican que Nigeria podría alcanzar alrededor de 390 millones de habitantes en 2050 es.wikipedia.org, convirtiéndose en el tercer o cuarto país más poblado del mundo en ese momento es.wikipedia.org. A diferencia de Japón, Nigeria cuenta con una población muy joven (edad media por debajo de 18 años) y, aunque su fertilidad irá disminuyendo gradualmente, se espera que siga creciendo durante todo el siglo XXI. Los desafíos demográficos de Nigeria, por tanto, son de naturaleza distinta: gestionar una población en rápida expansión (educación, empleo, infraestructuras) en contraste con el envejecimiento y la disminución poblacional que enfrenta Japón.

Fuentes: Datos demográficos de Japón obtenidos de estadísticas oficiales del Gobierno japonés (Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar) y de organismos internacionales como el Banco Mundial y la ONU datosmacro.expansion.com datosmacro.expansion.com swissinfo.ch. Análisis de causas y proyecciones basado en informes del Instituto Nacional de Población de Japón, artículos de prensa (El País, BBC, nippon.com) y reportes de agencias internacionales infobae.com nippon.com es.wikipedia.org. Datos de Nigeria tomados de estimaciones de la ONU y del Banco Mundial datosmacro.expansion.com datosmacro.expansion.com. Todas las cifras y afirmaciones mencionadas cuentan con respaldo de fuentes oficiales o académicas citadas a lo largo del texto.


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