Neologismos Digitales en el Español de México: De las Redes Sociales a la Vida Cotidiana

10 Jun 2025

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Neologismos digitales en el español de México: aparición y difusión en redes sociales

Introducción

El español, al igual que todas las lenguas vivas, está en constante evolución. La irrupción de las redes sociales en la vida cotidiana ha acelerado la creación y adopción de neologismos – palabras nuevas o nuevos usos de palabras existentes – que surgen en el entorno digital y rápidamente se extienden entre los hablantes. Estos neologismos nacidos en Internet representan un laboratorio lingüístico donde el idioma se adapta para nombrar nuevas realidades y experiencias de la era digital
eleconomista.com.mx. En México, particularmente, se observa que muchos términos surgidos en redes sociales han pasado al habla cotidiana de los jóvenes, enriqueciendo el léxico coloquial e incorporándose a la comunicación diaria
infobae.com.

En este trabajo se investigan las palabras más utilizadas recientemente en las redes sociales mexicanas, sus orígenes y significados, y se analiza cómo estos vocablos modifican o enriquecen el léxico contemporáneo del español de México. Se mantendrá el foco en el fenómeno lingüístico (formación, difusión y adopción de estas voces), con breves referencias al contexto sociocultural solo cuando sea relevante para explicar el cambio lingüístico. A partir de esta revisión, se propondrá una hipótesis de trabajo clara que pueda servir de eje para desarrollar una tesis académica sobre el tema.

Neologismos surgidos de las redes sociales en México: origen y significado

Las redes sociales han dado lugar a un rico glosario de términos novedosos. A continuación se presentan algunos de los neologismos más destacados de los últimos años en el español de México, junto con su origen y significado:

  • Funar / Funa: Originalmente, funar es un chilenismo que significaba realizar una denuncia pública o escrache contra alguien (por ejemplo, protestar frente al domicilio de una persona)
    excelsior.com.mx
    infobae.com. En el contexto de las redes sociales y los videojuegos, este verbo fue resignificado. A partir del juego Among Us – popular durante la pandemia de COVID-19 – funar pasó a usarse para referirse a exponer y “cancelar” públicamente a alguien que cometió una falta
    es-us.noticias.yahoo.com. En Twitter, Facebook, TikTok e Instagram es común funar a un usuario, es decir, acusarlo masivamente y someterlo al escarnio público por alguna conducta. La “funa” se entiende así como una cancelación o repudio colectivo en línea. Por ejemplo: «Lo funaron en redes por sus comentarios» equivale a que fue públicamente denunciado y rechazado. Este término ha cobrado tal fuerza que funar/funado ya se emplea coloquialmente entre jóvenes para aludir a cualquier persona “cancelada” o repudiada socialmente
    infobae.com.
  • Stalkear / Stalker: Del inglés to stalk (acechar), stalkear significa espiar o vigilar el perfil de alguien en redes sociales de manera obsesiva. Es un extranjerismo plenamente integrado en la jerga digital: la Real Academia Española lo identifica como equivalente a espiar, acechar o acosar en el entorno en línea
    infobae.com. En la práctica, stalkear implica revisar minuciosamente las publicaciones, fotos e interacciones de otra persona en plataformas como Facebook o Instagram
    infobae.com. Quien realiza esta acción es coloquialmente llamado stalker (acosador). Ejemplo: «Estuve stalkeando el Instagram de mi crush toda la noche». Si bien tiene connotaciones de acoso, muchos usuarios usan el término de forma benigna para referirse a curiosear perfiles ajenos en redes.
  • Spoilear / Spoiler: Del inglés spoiler (arruinar una sorpresa, literalmente “estropeador”), en español coloquial spoilear significa revelar información crucial (generalmente el final o giros importantes) de una película, serie o historia, arruinando la sorpresa. Surgido en foros y luego popularizado en redes, el término cubre un vacío léxico: antes se describía con frases como “contar el final” o “reventar la trama”, pero hoy es común decir «No me spoilees la serie». Un spoiler es el adelanto no deseado; por eso se suele advertir «alerta de spoiler» para avisar que cierta información revelará sorpresas de la trama. Este neologismo muestra cómo las redes sociales influyen incluso en el léxico del entretenimiento, introduciendo vocablos precisos para nuevas costumbres de consumo (maratones de series, discusiones en línea, etc.).
  • Trolear / Troll: Del inglés troll, originalmente un ser mitológico, en la jerga de internet un troll es un usuario que publica mensajes provocadores u ofensivos para molestar. De ahí surge el verbo trolear, ya asentado en el diccionario académico con la acepción de “burlarse de alguien haciéndole una broma pesada o provocándolo deliberadamente”
    dle.rae.es. En redes sociales y juegos en línea, trolear se aplica a diversas situaciones de provocación: desde engañar a otros usuarios con información falsa hasta ridiculizar a alguien con memes. Por ejemplo: «Juan troleó a todos en el grupo anunciando una falsa cancelación del evento». Este término evidencia cómo una palabra prestada puede adaptarse plenamente al español (añadiendo la conjugación -ear) y llenar un nicho semántico en la cultura digital (no había un verbo único en español para ese tipo de provocación lúdica).
  • Cringe: Vocablo importado del inglés (literalmente “encogerse de vergüenza”), adoptado por los jóvenes hispanohablantes para describir algo que provoca vergüenza ajena o resultad incómodamente vergonzoso. Se usa principalmente como adjetivo o sustantivo invariable: «¡Qué cringe ese video!» (es decir, “qué vergüenza ajena me dio”). Aunque en español existe la expresión “vergüenza ajena”, el anglicismo cringe se ha difundido por su brevedad y por formar parte del léxico de Internet (memes, comentarios de YouTube, TikTok, etc.). Es frecuente verlo en mensajes y escuchar a jóvenes decir “das cringe” para decirle a alguien que provoca vergüenza
    infobae.com. Al no tener una adaptación oficial, cringe suele escribirse tal cual en conversaciones en español, reflejando la influencia directa del inglés en la jerga digital mexicana.
  • Random: Otro anglicismo popular, de random (“aleatorio” en inglés). En el habla de internet en México random se usa como adjetivo para indicar algo extraño, inesperado o sin sentido aparente, no necesariamente al azar estadístico sino fuera de lugar. Por ejemplo: «Un perro entrando a la clase en plena videollamada fue lo más random del día». Aunque random tiene equivalente en español (aleatorio o azaroso), los usuarios prefieren el término inglés por economía y porque se ha cargado de connotación humorística en la cultura de los memes. Igual que cringe, se mantiene en su grafía original y se ha integrado en el habla informal juvenil.
  • Crush: Término adoptado del inglés (to have a crush on someone significa estar enamorado/a platónicamente de alguien). En el léxico de redes en español, crush se usa como sustantivo para referirse a la persona que nos gusta de forma sentimental, generalmente de forma secreta o idealizada. Por ejemplo: «Mi crush de la universidad reaccionó a mi historia en Instagram». Antes se habría dicho “mi amor platónico” o “la persona que me gusta”, pero crush brinda un modo conciso de expresar ese concepto. Esta voz es un ejemplo de préstamos motivados por la cultura pop global: se popularizó vía Twitter, memes y conversaciones informales, al punto de que muchos jóvenes mexicanos la usan cotidianamente para hablar de sus intereses románticos.
  • Wasapear / Guasapear: Verbo derivado de la aplicación WhatsApp. Significa intercambiar mensajes por WhatsApp, equivalente a chatear por WhatsApp. La forma wasapear (o guasapear, adaptando la w a gu) ha sido reconocida incluso en manuales de estilo del español
    medium.com. Por ejemplo: «Te wasapeo la ubicación en un momento». Este verbo muestra un proceso común de formación de neologismos: la derivación verbal a partir de un nombre propio (WhatsApp) + sufijo -ear, tal como tuitear (de Twitter) o googlear (de Google). Su incorporación evidencia cómo las marcas y plataformas digitales dejan huella en el idioma, generando términos cotidianos para acciones nuevas (no existía antes un verbo específico para “enviar mensajes por una app de mensajería instantánea”).
  • Postear: Del inglés to post, se emplea en español como sinónimo de “publicar contenido en redes sociales”. Ejemplo: «Ya posteé las fotos de la reunión en Facebook». Aunque publicar o subir [una foto] son verbos plenamente españoles, postear se ha extendido entre los usuarios de redes, posiblemente por calco del inglés y por su especificidad para el entorno digital. El sustantivo derivado post (publicación) también se usa: «Hice un post agradeciendo a mis seguidores». Si bien no es un mexicanismo exclusivo, su uso está difundido en México entre internautas, reflejando de nuevo la tendencia de adoptar términos ingleses asociados a la tecnología.
  • Whitexican: Neologismo surgido específicamente en redes sociales mexicanas, es un compuesto de “white” + “Mexican” que se emplea de forma satírica para referirse a mexicanos de piel blanca y clase social acomodada que exhiben cierta desconexión con las realidades de la mayoría. Nació en debates de Twitter e Instagram hacia 2018-2020 para señalar privilegios de algunos influencers o figuras públicas. Whitexican alude entonces a quien, por su estatus socioeconómico alto y fenotipo europeo, vive en una “burbuja” dentro de México
    infobae.com. Este término híbrido (mitad inglés, mitad español) muestra cómo la juventud mexicana crea vocablos para describir fenómenos propios (clases privilegiadas, racismo y clasismo cotidianos) aprovechando la inmediatez y creatividad de las redes. Hoy es común verlo en foros y medios digitales: por ejemplo, «Ese comentario demuestra que es un whitexican». Aunque peyorativo, el hecho de que se acuñara y popularizara en redes subraya la capacidad de estas plataformas para generar vocablos localmente relevantes que luego saltan a discusiones más amplias e incluso a artículos periodísticos.

Además de los anteriores, existen numerosos otros neologismos digitales en uso: ghostear (de ghost, “desaparecer” dejando de responder mensajes), doxear (de dox, “publicar datos personales de alguien” para hostigarlo), influencer (persona con influencia en redes), meme (imagen o texto viral humorístico), viralizar (difundir ampliamente en internet), clickbait (contenido diseñado solo para atraer clics), entre muchos más. Cada uno responde a una realidad o práctica surgida en línea, y en conjunto conforman un léxico en expansión constante. Muchos de estos términos provienen del inglés (anglicismos), lo cual no es sorprendente dado el origen de gran parte de la tecnología y cultura de internet. De hecho, en un muestreo léxico se encontró que el inglés es, con diferencia, la principal fuente de préstamos en el lenguaje de las redes
eleconomista.com.mx. Sin embargo, también surgen creaciones hispanas originales (como funa, plandemia, covidiota, whitexican), demostrando que el español de México no solo adopta términos extranjeros sino que también inventa o adapta palabras conforme a sus propias necesidades expresivas.

De las redes sociales al habla cotidiana

Un rasgo notable del fenómeno es cómo estas voces traspasan la frontera de la pantalla y se incorporan al habla coloquial, especialmente entre los jóvenes. Palabras que nacieron en contextos virtuales hoy se escuchan en conversaciones cara a cara: es común oír en universidades o cafeterías de México frases como “¿Ya stalkeaste a tu crush?”, “me spoilearon la película”, “qué cringe tu comentario” o “lo funaron por esa publicación”. Según reportes, muchas de estas palabras han pasado de las redes sociales a la interacción personal cotidiana de los jóvenes, volviéndose parte de su léxico habitual
infobae.com. Este traslado frecuentemente desconcierta a los hablantes de generaciones mayores o a quienes no están inmersos en la cultura digital, creando una brecha lingüística generacional. Los adultos, al escuchar términos como funar o random, a veces no entienden el mensaje cifrado de la jerga centennial
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El uso extendido en la oralidad es un indicador de que el neologismo ha echado raíces. Por ejemplo, meme y viral iniciaron como términos técnicos de internet, pero hoy son de uso corriente en medios masivos y conversaciones diarias; de igual modo, troleo o crush ya no se limitan al argot de Twitter, sino que aparecen en programas de radio, charlas informales e incluso publicidad dirigida al público joven. Algunas instituciones han comenzado a documentar este cambio: la creación de glosarios y diccionarios especializados, tanto por comunidades en línea como por académicos, evidencia la normalización de estos vocablos. En México, proyectos como el Diccionario del Español en Redes Sociales (ERES) de la Universidad de las Américas Puebla han recopilado cientos de palabras empleadas en internet
eleconomista.com.mx, incluyendo ejemplos de su uso real. Esta integración al habla cotidiana demuestra que los neologismos de redes no son solo modas pasajeras online, sino que pueden enriquecer el caudal lingüístico activo de la comunidad.

Cabe mencionar que no todos los términos alcanzan el mismo grado de difusión general. Algunos permanecen limitados a círculos específicos (por ejemplo, ghostear es más usado en el contexto de las citas en línea, doxear principalmente en ámbitos de ciberseguridad o activismo, etc.). Otros en cambio se vuelven prácticamente universales entre los usuarios jóvenes (meme, like, stalkear). La presencia en medios tradicionales y su incorporación en diccionarios normativos son hitos que marcan esa transición a la corriente principal del idioma. De hecho, la Real Academia Española y la Asociación de Academias (ASALE) han incorporado en ediciones recientes de sus diccionarios varias voces originadas en la era digital – por ejemplo, tuit, tuitear, wasap, youtuber, meme, viral, webinario, emoji, hackear – legitimando su uso. Incluso términos nacidos apenas hace pocos años han sido reconocidos: durante la pandemia, la RAE aceptó oficialmente covidiota (definido como “persona que se niega a cumplir las normas sanitarias contra la covid”
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Enriquecimiento y cambio en el léxico contemporáneo

Desde una perspectiva lingüística, la aparición de estos neologismos digitales supone un enriquecimiento del léxico del español de México. Cada palabra nueva viene a nombrar conceptos, acciones o matices para los cuales tal vez el español no tenía un término único o breve. Por ejemplo, stalkear condensa en un vocablo la idea compleja de “observar minuciosamente el contenido que alguien comparte en redes sociales sin que lo sepa”, algo propio de la era de Facebook/Instagram. Del mismo modo, funar aporta una designación específica para la “cancelación pública virtual” en tiempos de cultura de la cancelación. Este proceso sigue las dinámicas naturales de cambio lingüístico: la lengua incorpora elementos cuando los hablantes sienten su utilidad para describir nuevas realidades. Como apunta la literatura, los préstamos y nuevos términos son centrales en el enriquecimiento del vocabulario de cualquier idioma
eleconomista.com.mx. Se puede afirmar que las redes sociales han sido un catalizador de préstamos lingüísticos (principalmente del inglés) y de creatividad léxica, acelerando la aparición de vocablos novedosos.

En términos de formación de palabras, estos neologismos exhiben diversos procesos lingüísticos:

  • Préstamos directos: adopción de la palabra tal cual de otro idioma, como cringe, meme o influencer.
  • Préstamos adaptados: incorporaciones con ligera modificación, como guasapear (de WhatsApp) o trolear (de troll, ajustado a la morfología verbal española).
  • Derivación: creación de verbos a partir de sustantivos o marcas, añadiendo sufijos españoles: tuitear (Twitter+ear), instagramear, likear, banear (de ban, bloquear a alguien), etc. Esto muestra la productividad del sufijo -ear para generar nuevos verbos en el español actual.
  • Composición y acrónimos: combinación de palabras o acortamientos para conceptos nuevos. Ejemplos: conspiranoico (conspiración + paranoico) para describir a un partidario de teorías conspirativas; plandemia (plan + pandemia) para sugerir irónicamente que la pandemia fue planificada
    eleconomista.com.mx; covidiota (COVID + idiota) mencionado antes. También siglas como LOL (Laughing Out Loud) o adaptaciones como XD (emoticono de risa) han entrado en el argot escrito de internet, aunque estas se pronuncian menos en voz alta.
  • Cambios semánticos: palabras existentes que toman un significado nuevo en redes. Por ejemplo, cancelar en lenguaje común significa suspender un evento o anular algo; pero “cancelar a alguien” ahora implica boicotear o retirar el apoyo a una figura pública por sus acciones (calco del to cancel inglés en sentido social). Igualmente, viral que originalmente era “relativo a virus”, ahora describe contenido difundido explosivamente en la red (un video viral). Estas extensiones semánticas enriquecen el léxico al añadir acepciones contemporáneas.

No obstante, este influjo de palabras nuevas también plantea debates. Por un lado, muchos lingüistas y usuarios celebran la vitalidad del idioma y su capacidad de adaptación – ven estos cambios como una evolución natural e inevitable de la lengua
eleconomista.com.mx. Por otro lado, hay posturas puristas que expresan resistencia, especialmente hacia la abundancia de anglicismos, considerándolos una posible “perversión” del idioma original
eleconomista.com.mx. En el caso de los términos de internet, algunas instituciones (como la FundéuRAE) proponen alternativas en español para evitar abusos del inglés. Por ejemplo, Fundéu ha aconsejado usar “etiquetar” o incluso “arrobar” (por el símbolo @) en lugar de taggear, recomendando este último solo si va en cursiva o comillas. Del mismo modo, sugiere “acosar en redes” por stalkear, “adelantar la trama” por spoilear, etc. Sin embargo, el uso real es el que determina la aceptación: en la práctica millones de hispanohablantes siguen diciendo stalkear o spoilear porque les resulta más cómodo y reconocible dentro de la cultura digital. Con el tiempo, varias de estas voces foráneas acaban asimilándose plenamente al español (algunas incluso se adaptan ortográficamente, como wifi > wifi sin - o wasap ya aceptado por la RAE). La intensa frecuencia de uso en México ha hecho que palabras como trolear o meme ya no se sientan “extranjeras” sino propias del habla joven.

En síntesis, los neologismos nacidos de redes sociales enriquecen el léxico contemporáneo al proveer términos para fenómenos nuevos y al diversificar los registros de la comunicación. Amplían la capacidad expresiva del hablante – especialmente en registros informales y tecnológicos – permitiendo describir con precisión situaciones de la vida moderna conectada. Asimismo, actúan como signos de identidad generacional: el dominio de esta jerga “de Internet” marca pertenencia a una comunidad cultural (millennials, centennials) y refleja cambios sociales en marcha. Desde el punto de vista académico, su estudio ofrece una ventana al proceso vivo de formación de palabras y a la influencia del entorno sociotecnológico en el idioma.

Hipótesis de investigación

A la luz de lo investigado, se propone la siguiente hipótesis como eje para una tesis académica sobre este fenómeno:

Hipótesis: El auge de las redes sociales como medio de comunicación está impulsando un proceso acelerado de innovación léxica en el español de México, evidenciado por la aparición y difusión de numerosos neologismos (p. ej. “funar”, “stalkear”, “crush”, “whitexican”). Estos neologismos no solo suplen la necesidad de nombrar nuevas prácticas y conceptos digitales, enriqueciendo el vocabulario, sino que están transitando del ámbito virtual al habla cotidiana. Se postula que muchos de estos términos, inicialmente limitados a la jerga en línea juvenil, están siendo gradualmente adoptados por la comunidad lingüística más amplia, indicando un cambio perdurable en el léxico del español mexicano contemporáneo.

En otras palabras, la investigación espera demostrar que las redes sociales funcionan como catalizador del cambio lingüístico, creando palabras que —de cumplir ciertas condiciones de uso y utilidad— terminan incorporándose al acervo lingüístico general de los mexicanos. Esta integración de neologismos digitales estaría enriqueciendo el español de México al dotarlo de nuevas expresiones y matices, lo cual constituye una evidencia concreta de la evolución natural de la lengua en respuesta a transformaciones tecnológicas y comunicativas de la sociedad actual. La comprobación de esta hipótesis implicaría analizar corpus de lenguaje en redes y habla cotidiana, verificar la comprensión y aceptación de estos términos en distintos grupos sociales, y evaluar si realmente su uso trasciende contextos específicos para arraigarse en el español mexicano estándar.

En conclusión, el fenómeno de los neologismos de redes sociales ilustra vívidamente cómo el idioma se adapta a los tiempos: palabras nacidas del ingenio colectivo en Twitter, Facebook, TikTok o foros virtuales terminan enriqueciendo la lengua española y reflejando la realidad de una nueva era comunicativa. Lejos de empobrecer el idioma, estas voces – cuando son adoptadas y adaptadas por los hablantes – amplían su léxico y demuestran que el español de México, dinámico y creativo, incorpora los cambios sin perder por ello su identidad lingüística esencial. La tensión entre innovación y norma siempre existirá, pero la historia de la lengua muestra que hoy’s lango (the language of today’s youth) es el germen de la norma de mañana. Este estudio, por tanto, se inscribe en la documentación de un capítulo más en la evolución del español, con las redes sociales como protagonistas del cambio.

Fuentes consultadas: Diversos artículos periodísticos y académicos han sido empleados para sustentar este análisis, incluyendo definiciones de neologismos en medios mexicanos (Excélsior, El Universal es-us.noticias.yahoo.com), observaciones de la Real Academia Española y el Diccionario de Americanismos infobae.com, así como investigaciones especializadas sobre el léxico de internet en el mundo hispanohablante eleconomista.com.mx infobae.com, entre otros. Estas referencias avalan la información presentada y ofrecen un punto de partida sólido para un estudio más profundo en el ámbito de la lingüística hispánica contemporánea.


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